
TIJUANA, SEPTIEMBRE 20, 2026.- Más de 4 mil 143 metros cúbicos de tierra, arena, lodo, basura y otros residuos fueron retirados de cárcamos, tuberías y colectores de Tijuana entre enero y agosto por la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), con el objetivo de conservar la capacidad de la infraestructura sanitaria y reducir el riesgo de taponamientos y derrames en calles y viviendas.
Mónica Vega Aguirre, directora general de la CESPT, explicó que estos trabajos se realizan de forma permanente en distintos puntos de la ciudad y se refuerzan ante la temporada de lluvias.
“El mantenimiento sanitario no comienza cuando llueve, sino que lo realizamos todo el año y ahora lo reforzamos para conservar la capacidad de cárcamos, tuberías y colectores, reducir riesgos y responder con mayor rapidez donde sea necesario”, afirmó.
Con el paso del tiempo, la tierra, la arena y el lodo se depositan en el fondo de la infraestructura sanitaria, mientras que la basura, las grasas, las toallitas húmedas y otros residuos pueden obstruir el paso de las aguas residuales. Retirar estos materiales permite recuperar espacio y mejorar el flujo dentro de las instalaciones.
Del volumen total, 2 mil 330 metros cúbicos fueron extraídos de cárcamos, instalaciones encargadas de recibir y bombear las aguas residuales, mientras que mil 813 metros cúbicos se retiraron de tuberías y colectores.
Los trabajos han incluido puntos importantes para el manejo de las aguas residuales, entre ellos la planta de bombeo PB1 y los cárcamos Los Laureles y El Matadero, además de colectores ubicados en diferentes sectores de Tijuana.
La CESPT llama a la población a no arrojar basura, grasas, toallitas húmedas ni otros residuos al drenaje, así como a mantener cerradas las tapas de los pozos de visita, ya que abrirlas para desalojar agua de lluvia puede provocar obstrucciones y saturar la infraestructura sanitaria.




















