TIJUANA, OCTUBRE 14, 2020.- La noche cayó y los anuncios luminosos se prendieron. Se ha comenzado a transformar la Avenida Coahuila, una de las calles de Tijuana, que se asemeja a Las Vegas. Esta es la Avenida del Turismo Nocturno, donde se ubican los clubes de noche que hoy reabren luego de siete largos meses de suspensión forzada, en uno de los puntos económicos más dinámicos de la ciudad.

Los taxis vuelven a transitar, los proveedores de cerveza, regresaron a surtir, meseros, cantineros, afanadoras, guardias de seguridad: Tijuana es una de las ciudades de México más importante en cuanto al consumo de cerveza, una bebida nacional que como dice el presidente de México: “fuera máscaras” nos coloca en el sexto lugar mundial en el consumo. Y estos son por lo menos 65 litros que al año se toma un mexicano, de acuerdo con Forbes.

Esta industria, junto con la vida nocturnaun secreto a voces– turismo para algunos, orgullo para otros y deshonra para la hipocrecía, tiene una permanencia desde 1920 con la puesta en vigor de la Ley Volstead en Estados Unidos que hizo constante la llegada masiva de turistas estadounidenses a Tijuana.

Hoy por sus calles transitan las miradas curiosas que observan a los jóvenes que cuidan las puertas de los negocios, chicas risueñas con diminutos vestidos en sus calles, luces de colores y música de antro que se escapa por las paredes de los lugares que representan una parte de Tijuana aquella que tuvo su segundo cambio de fisonomía y giro en 1930, debido a que un presidente de México, nada menos que Lázaro Cárdenas del Río publicó la proscripción del juego con el surgimiento de un fenómeno destacable en las calles de nuestra ciudad: la incorporación de la llamémosle corriente turística de militares de la zona naval de San Diego, California, que venían aquí con dos objetivos el alcohol y a demandar servicios sexuales.

Tijuana ha sido una ciudad que sin importarle la crítica (así como han crecido grandes ciudades como Las Vegas, en el estado de Nevada) se adaptó a esta realidad y su economía descansó en este binomio que más tarde se convirtió en un mito y motivo de extorsión por parte de la propia “autoridad” de los tres ordenes de gobierno.

Cabe recordar que el trabajo sexual en México no está prohibido pero ante la crítica social tanto el consumo de alcohol que es perfectamente aceptado en países de primer mundo (como en Holanda) puesto que se ofrece a mayores de edad, que pueden tomar sus propias decisiones no deja de generar suspicacias y son mal vistos por sectores que con o sin sus opiniones, la verdad sea dicha: esta es una realidad que existe en la ciudad, pero como es un tema que hace ruido, se busca mejor “no hacer olas”, no abordarlo.

Ah! pero no fuera Amsterdam que las bellezas se exhiben hasta en vitrina para aplauso del mundo entero; o bien, no fuera Praga, tal vez la ciudad más liberal de Europa que los críticos mejor no dirían nada, para no quedar como tercermundistas o timoratos.

Pero es Tijuana, la Zona Norte que tras una pandemia, hoy recurre a medidas de seguridad similares a los restaurantes en la ciudad que, por cierto -algunos de ellos- están operando ya a su máxima capacidad y con un horario restringido que a quien menos conviene es a los habitantes de una ciudad nocturna por naturaleza.

Avenida Revolución (La Revu) que desdobló sus lugares a la banqueta para atraer a su paso a los jóvenes que gustan del aire libre, y a esta hora, 26 grados centígrados. Aquí, grandes desarrolladores, este mismo miércoles, usaron los pisos de sus edificios, aún sin vender (por la Pandemia) para aprovechar el tiempo y generar una estrategia con sus especialistas en mercadotecnia. Como grandes inversionistas, se preparan para el auge.

Más (abajo) se mantienen vendiendo en la misma Calle Coahuila, los residentes de Zona Norte que eran meseros en los bares y que apenas si se pueden sostener al comerciar productos usados y prácticamente de todo: ropa, electrodomésticos, cargadores de teléfono, bicicletas, cuadros de madera, tornillos, cafeteras, videojuegos, fierros y todo lo que usted se imagine, no pregunte por la factura, ningún objeto se vende así y si de casualidad identifica alguno que fue sustraído, ha de ser un error!

Salieron a reparar luminarias, el camión tapó uno de los dos carriles de circulación, pero aquí es la Zona Norte, no importa eso, tampoco hay que colocar señales para evitar un accidente, aquí no es necesario. Esta es una zona donde “parece” que todo es permitido.

Hasta una niña pequeña puede transitar por estas calles en un carrito rosado con luz que enciende con una batería. Mientras su hermanito va adelante con un triciclo, aquí no es necesario usar el cubrebocas. Es una “Zona Segura”, sus padres van por enfrente y la niña los tiene que alcanzar.Miércoles 19:30 horas, aparecieron los Mariachis en la esquina de la Revolución y Calle Primera. Llevan sus guitarras, el tololoche, la trompeta lista y el tipico traje de charro de Jalisco. Jorge Negrete los envidiaría de verdad.

Para llevar de comer a sus casas, zapatos boleados y cabellera bien peinada, esperan a los que se los llevarán a cantarle las mañanitas por cumplir años en octubre. Ellos, también han sufrido por La Pandemia que tiende a convertirse en una especie de pretexto para muchos. Claro! Para no ir a trabajar.

La plaza del Mariachi o Santa Cecilia alberga a los músicos que se han encomendado a la Santa para que haya trabajo y por qué no, también para no contagiarse, ni en la calle, ni en las fiestas que aún tienen ciertas prohibiciones, pero lo que sí es verdad es que cantar con el cubreboca, nada más no se puede.Vida nocturna que se reactiva en Zona Norte, con turistas que disfrutan de este ambiente en el que los tacos de la esquina, (Cahuila y Niños Héroes) jamás saben igual. Suelen funcionar 24 horas del día, siempre estaban solicitando taqueros y como decía hace un momento, ningún puesto del mundo los hace igual, sobre todo, si se consumen a las mágicas 3:40 de la mañana.

Bueno, eso dicen….

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