
TIJUANA, JULIO 27, 2026.- Niñas y niños del Club de Niños y Niñas de Tijuana podrán experimentar el proceso de sembrar, cuidar y cosechar parte de los alimentos que consumirán gracias al huerto educativo inaugurado en las instalaciones de la asociación, ubicadas en la colonia Loma Dorada. El proyecto busca que comprendan el origen de los alimentos y desarrollen valores como la paciencia, la constancia y la responsabilidad.
El huerto fue posible gracias al apoyo de Berry Good Food Foundation, organización binacional que impulsa proyectos de educación alimentaria y agricultura comunitaria, en colaboración con el Club de Niños y Niñas de Tijuana.
Durante la inauguración, las y los menores ofrecieron presentaciones de música y danza para las y los asistentes. Además, junto con madres y padres de familia participaron en la elaboración de un mural colaborativo con la frase “Cultivar tu propia comida es divertido”, como una forma de reforzar el mensaje del proyecto y la importancia de acercar a las nuevas generaciones al cultivo de sus propios alimentos.
Flor Franco, chef y directora culinaria de Berry Good Food Foundation, así como madrina del proyecto, señaló que el objetivo es acercar a las y los menores al origen de los alimentos y permitirles vivir todo el proceso de cultivo.
“Queremos que los niños conozcan todo el proceso, desde sembrar una semilla hasta cosecharla y verla convertida en un alimento. Cuando participan en ese proceso aprenden a valorar lo que llega a su mesa y entienden la importancia de cuidar la tierra y los alimentos”, comentó.
Por su parte, la presidenta del Club de Niños y Niñas de Tijuana, Elena Velasco, explicó que el huerto representa mucho más que un espacio para sembrar vegetales.
“Este sueño fue posible gracias a la generosidad de Berry Good Food Foundation. Ellos tienen una visión enfocada en el cuidado de los alimentos, la educación en las comunidades y el trabajo binacional, y eligieron a nuestra comunidad para hacerlo realidad”, expresó.
Velasco destacó que los vegetales que cultiven las y los propios menores serán utilizados en la cocina del club, donde diariamente se preparan alrededor de 150 comidas calientes para quienes asisten al programa.
“Los niños van a conocer todo el proceso: desde que una semilla brota, cómo crece, cómo se cosecha, cómo llega a la cocina y finalmente a su plato. No se trata solo de cultivar alimentos; alrededor de este proyecto aprenderán trabajo en equipo, amor, paciencia, responsabilidad y descubrirán que, así como una semilla puede convertirse en una planta grande, sus sueños también pueden crecer si los cuidan”, afirmó.
La presidenta explicó que el Club de Niños y Niñas de Tijuana atiende a menores de entre 6 y 16 años, quienes acuden después de su jornada escolar mientras sus madres y padres trabajan, por lo que el espacio busca brindarles un entorno seguro para aprender y desarrollarse.
Señaló que la institución trabaja para prevenir la deserción escolar, el embarazo adolescente y que las y los menores sean reclutados por la delincuencia. Además de recibir una comida caliente y apoyo con sus tareas, participan en actividades artísticas, deportivas, culturales y de desarrollo humano, entre ellas coro, danza, karate, taekwondo, voleibol, basquetbol y ahora también el cuidado del huerto educativo.
Fotos: Karen Castañeda / Border Zoom.




















