Mercado laboral e infraestructura sostienen la competitividad de Baja California

Baja California se ubicó en la posición 17 del Índice de Competitividad Estatal 2026, con fortalezas en mercado laboral e infraestructura y retos en Derecho y Sistema Político y Gobiernos.

TIJUANA, SEPTIEMBRE 30, 2026 .- El Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (CEMDI), centro de inteligencia del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT), analizó los resultados del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026, publicado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), e identificó que Baja California mantiene fortalezas sólidas en mercado laboral, infraestructura e integración con la economía global, al tiempo que presenta brechas en Derecho y en Sistema Político y Gobiernos que requieren una agenda compartida entre todos los sectores.

Para Tijuana y su zona metropolitana, como principal centro urbano y económico del estado, estos resultados tienen una lectura directa: buena parte de las fortalezas que el índice reconoce en Baja California se construyen en esta región, y las brechas institucionales que señala inciden en las decisiones de inversión, en la operación de las empresas y en la calidad de vida de quienes viven y trabajan aquí.

El ICE evalúa el desempeño de las 32 entidades federativas a través de 53 indicadores agrupados en seis subíndices: Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de Trabajo, Derecho, Sistema Político y Gobiernos, y Sociedad y Medio Ambiente. Con base en ellos, asigna a cada entidad un nivel de competitividad que va de muy baja a muy alta.

En los resultados generales, Baja California se ubicó en la posición 17 de 32, con 44.19 puntos, 0.79 por debajo del promedio nacional de 44.98 puntos, y seis posiciones abajo respecto a 2025. En el marco de los 20 años del índice, el IMCO reconoció a Baja California, junto con otras nueve entidades, por su desempeño sostenido, destacando su alta integración con la economía global y su desempeño en inversión extranjera y exportaciones. A nivel nacional, Ciudad de México encabeza el ranking con 62.35 puntos, seguida por Querétaro y Nuevo León.

Por subíndice, Baja California ocupa la cuarta posición en Mercado de Trabajo, la octava en Infraestructura, la octava en Sociedad y Medio Ambiente y la novena en Innovación y Economía. Entre los indicadores con nivel de competitividad muy alto destacan el acceso a internet, la menor desigualdad salarial y la menor proporción de personas con ingresos por debajo de la línea de bienestar.

Para la zona metropolitana de Tijuana, estas fortalezas se traducen en condiciones favorables para atraer y retener inversión: capital humano disponible, conectividad, infraestructura para la actividad industrial y exportadora, y una vocación de integración con los mercados internacionales que forma parte de la identidad económica de la región.

Los resultados más bajos se ubican en Derecho, en la posición 30, y en Sistema Político y Gobiernos, en la posición 31. También se identifican áreas de oportunidad en indicadores como percepción de corrupción estatal, participación ciudadana, robo de vehículos, captación de ahorro, personal médico y de enfermería, y crecimiento del PIB. Respecto a 2025, dos de los seis subíndices bajaron de posición y los cuatro restantes se mantuvieron.

Estas brechas no corresponden a un solo actor. La certidumbre jurídica, la seguridad patrimonial, la confianza en las instituciones y la participación ciudadana son condiciones que se construyen de manera conjunta entre gobierno, iniciativa privada, academia y sociedad civil, y que en Tijuana tienen un peso particular por su papel como destino de inversión y puerta de entrada al comercio con el exterior.

El Lic. Gabriel Camarena Salinas, líder del Eje de Economía del CDT, señaló que la competitividad debe abordarse como un proceso permanente que requiere coordinación entre sectores. Explicó que los resultados permiten ver con claridad tanto las capacidades económicas del estado como los retos institucionales, y que fortalecer la certidumbre y dar seguimiento puntual a los indicadores será clave para que Tijuana y Baja California mantengan y amplíen su competitividad.

Bajo este enfoque, el CDT impulsa un modelo de trabajo basado en evidencia: el CEMDI genera inteligencia económica; el CDT identifica prioridades y articula a los actores; los sectores público, privado, académico y social implementan acciones; y el CEMDI mide los avances para retroalimentar la toma de decisiones.

Como recomendación, el CEMDI propone dar seguimiento puntual a los indicadores de Derecho y de Sistema Político y Gobiernos, con una lectura específica para la zona metropolitana de Tijuana, a fin de convertir estos resultados en metas concretas y medibles. Por su parte, el CDT llevará este diagnóstico a sus ejes de trabajo para definir, junto con los sectores, las prioridades que permitan cerrar estas brechas sin descuidar las fortalezas que hoy sostienen la competitividad del estado.

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