
TIJUANA, OCTUBRE 27, 2026 .- La caída de un eucalipto sobre un vehículo en la Vía Rápida Poniente de Tijuana, registrada el pasado 17 de octubre, puso de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de prevención y mantenimiento del arbolado urbano, particularmente durante las temporadas de fuertes vientos y lluvias.
Octavio López, CEO de Nación Verde, precisó que el incidente ocurrido a la altura de la avenida Diego Rivera, en la Zona Río, donde únicamente se reportaron daños materiales, evidencia la importancia de evaluar las condiciones de los árboles ubicados cerca de vialidades y espacios públicos, así como revisar las especies utilizadas en la ciudad.
“Es importante entender que no se trata solamente de plantar árboles, sino de elegir especies adecuadas para cada espacio y garantizar que tengan las condiciones necesarias para crecer de manera segura, especialmente en una ciudad como Tijuana”, señaló.
El director indicó que especies introducidas como el eucalipto pueden alcanzar grandes dimensiones, por lo que su altura, estructura y sistema de raíces deben considerarse al evaluar su estabilidad, especialmente cuando presentan deterioro, daños estructurales o limitaciones para desarrollarse adecuadamente.
En ese sentido, explicó que las ráfagas de viento y la saturación del suelo por las lluvias pueden incrementar el riesgo de caída de ejemplares con problemas preexistentes, de ahí la importancia de realizar inspecciones preventivas para detectar árboles inclinados, raíces expuestas, levantamiento del terreno o señales visibles de deterioro.
“Desde Nación Verde consideramos que debemos dar prioridad a las especies nativas de Baja California, porque están adaptadas a las condiciones climáticas de la región y pueden aportar beneficios a la biodiversidad, aunque también requieren una selección adecuada y mantenimiento permanente”, expresó.
Además, subrayó que el manejo responsable del arbolado debe contemplar evaluaciones técnicas individuales para determinar las medidas necesarias en cada caso, desde labores de mantenimiento hasta el retiro y sustitución de ejemplares cuando exista un riesgo significativo debidamente identificado por especialistas.
Por último, Octavio López subrayó que contar con una ciudad más verde también implica garantizar espacios seguros para la población, mediante una planeación que combine la conservación de los árboles existentes, la incorporación de vegetación nativa y el seguimiento de su desarrollo a largo plazo.




















