
TIJUANA, NOVIEMBRE 1, 2026 .- El agua y la energía son dos temas íntimamente ligados y vitales para el desarrollo, por lo que en Baja California y el país es clave impulsar proyectos tecnológicos para reducir las pérdidas de agua y favorecer su acceso sostenible, así como mejorar la generación, distribución y uso eficiente de la energía.
Así lo remarcó el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), durante el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, en cuya sesión 181 el maestro Daniel Tress Fuentes, investigador y gestor en el Área de Energías del CIATEQ, expuso el tema “Proyectos tecnológicos en los sectores de agua y energía”.
“El agua y la energía se entrelazan, que viven juntas en muchas condiciones, son indicadores de salud, de desarrollo, de justicia energética, de pobreza; las posibilidades y limitantes del desarrollo dependen de la disponibilidad de estos recursos, por ello debemos corregir pérdidas de agua, mejorar procesos de tratamiento de aguas y aprovechar mejor la energía”, opinó.
Es importante, añadió, la divulgación científica y conocer qué hace la ciencia y la tecnología para facilitarnos el disfrute de estos dos bienes, que están asociados, porque necesitamos mucha energía para mover el agua de un lado a otro, tratarla y purificarla, pero las fuentes de energía o el modo en que la generamos también representan un reto gigantesco para el país.
El ingeniero bioquímico, egresado del Programa LEAD de Estudios Avanzados en Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente, con sede en el Colegio de México, dijo que actualmente la mayor generación de energía proviene de combustibles fósiles, pero existen esfuerzos nacionales para una transición energética hacia combustibles o energías más limpias y renovables.
Por ello, Zavala Álvarez reconoció y agradeció el aporte de los científicos mexicanos que, desde diversos centros públicos de investigación, como el Centro de Tecnología Avanzada (CIATEQ), ayudan a la ciudadanía y a los grandes tomadores de decisiones a comprender mejor los retos y las posibilidades que tiene el país en materia de desarrollo sustentable.
Como moderadora del seminario, la ingeniera Jessica Castañeda Castillo, asesora técnica del CIGA, recordó que en México el Programa Institucional del CIATEQ 2025-2030 establece objetivos específicos para desarrollar tecnologías que favorezcan el acceso sostenible al agua de calidad y mejoren la generación, distribución y uso eficiente de la energía.
“Cuando hablamos de tecnología, a veces pensamos únicamente en equipos sofisticados o desarrollos de laboratorio, pero su verdadero valor se demuestra cuando ayudan a resolver un problema concreto: reducir las pérdidas de agua, mejorar un proceso de tratamiento, aprovechar mejor la energía o hacer que una solución funcione de manera eficiente”, expuso.
Por su parte, el maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGA, apuntó que desarrollar una tecnología es solo la primera parte del proceso, pues también se necesita conseguir que se adopte y opere de manera sostenida, para lo cual se requieren capacidades técnicas, financiamiento, coordinación institucional y condiciones que permitan evaluar los resultados.
Esto es muy importante, opinó, porque los problemas en materia de agua y energía no son iguales en todas las regiones, por lo que una solución útil debe responder a las características del territorio, la infraestructura disponible, los recursos económicos y las necesidades regionales.
Desde la perspectiva de las políticas públicas, añadió, una pregunta clave es: ¿cómo lograr que los proyectos tecnológicos no se queden como experiencias aisladas, sino que puedan replicarse y contribuir a mejorar los servicios, los procesos industriales y la calidad de vida?
En su exposición, el maestro Daniel Tress Fuentes, investigador y gestor del Área de Energías del CIATEQ, dijo que cada año esta institución impulsa procesos de investigación y desarrollo para crear soluciones tecnológicas, para lo cual se vincula con la industria en procesos de manufactura avanzada, diseño, construcción y servicios especializados.
“Con la investigación aplicada y el desarrollo de proyectos, logramos que invenciones o la investigación de ciencia básica y de frontera se logre un prototipo o un dispositivo que atienda una necesidad social, una necesidad energética o una necesidad específica de nuestro país en las temáticas específicamente de agua, salud y energía, estos son nuestros tres ejes”, dijo.
Acompañaron a Daniel Tress en la exposición otros investigadores del CIATEQ, como el maestro Giovanni Vidal Flores, el ingeniero Hugo Carrillo, el maestro José Bernabé Hernández Pérez y el doctor Luis Edmundo Lugo Uribe, quien destacó la labor del CIATEQ en el desarrollo de soluciones para el tratamiento y reciclado de aguas grises.
Lugo Uribe recordó que en México y el mundo existen problemas de escasez, calidad y acceso al agua debido a la presión sobre el recurso y el exceso de demanda, la contaminación generada por la actividad humana, la infraestructura limitada para el manejo, la administración, la captación y la distribución, además de que el tratamiento de aguas residuales debe responder a su uso final.
Destacó que las aguas grises provenientes de duchas, lavabos y lavadoras son una corriente local con gran potencial de recuperación, pero no se están reutilizando porque se descargan junto con las aguas negras y se contaminan al mezclarse. El volumen promedio de aguas grises generado en una casa oscila entre el 60% y el 70%.
“Estamos hablando de que el 60 y 70% de agua que podría ser reutilizada a lo mejor con un tratamiento más sencillo, al ponerla en contacto con aguas negras tenemos que llevarla a procesos de tratamiento más complejos, cuando podríamos hacer una separación y ahorrarnos todo esto, que también tiene que ver con el consumo energético”, recalcó.
Explicó que las aguas grises tienen cierto grado de contaminación, pero no a un nivel que impida reutilizarlas en otras aplicaciones. Por ello, representan una oportunidad para convertir una descarga doméstica en una fuente local de agua no potable, segura y verificable; sin embargo, se desaprovechan al llegar a los sistemas de alcantarillado y mezclarse con aguas negras.
Destacó que en el CIATEQ desarrolló un prototipo para un Sistema de Tratamiento y Reciclado de Agua de Lavadora, con el objetivo de evitar el consumo de agua potable en el lavado de ropa. El proyecto permite reciclar el agua de la lavadora, pasarla por un tren de tratamiento y volver a utilizarla en la misma lavadora o en otros procesos, como el lavado de trastes o el riego de áreas verdes.
Acotó que la clave de este diseño es prevenir la contaminación cruzada, evitando que el agua gris entre en contacto con las aguas negras, porque esto facilita su tratamiento.
Al final, concluyó Lugo, la tecnología permitirá desarrollar sistemas mucho más grandes para el tratamiento y reciclado de agua, que puedan incorporarse en comunidades y barrios circulares, de manera que el reciclaje no se limite a una vivienda, sino que alcance niveles urbanos y genere un impacto mucho mayor.



















