
TIJUANA, NOVIEMBRE 7,2026.- De rodillas frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), Guadalupe Vizcarra Meza suplicó a las autoridades que no abandonen la investigación por el homicidio de su hijo, José Rodolfo Garibay Vizcarra, asesinado a balazos durante una fiesta de disfraces en la colonia Nacozari.
“Por favor, autoridades, hagan algo. Se los suplico. Mi hijo era bueno, mi hijo no tenía nada que ver con nadie”, expresó entre lágrimas, mientras familiares y amigos exigían justicia y reclamaban que los guardias les impidieron ingresar al edificio al cerrarles las puertas de acceso.
La manifestación se realizó este sábado en las instalaciones de la Fiscalía, donde la familia pidió que el crimen no quede impune ni termine archivado sin que se identifique y detenga al responsable.
Guadalupe recordó que la noche del 31 de octubre su hijo era anfitrión de una fiesta de disfraces en su domicilio. Dijo que momentos antes del ataque lo había visto bailar, cantar y convivir felizmente con sus familiares y amigos.
Sin embargo, durante los primeros minutos del 1 de noviembre, un hombre que portaba una máscara del personaje de la película «Scream» llegó al lugar y disparó contra Rudy, de 46 años. El ataque ocurrió a pocos metros de donde se encontraba su familia. La víctima recibió varios impactos de bala y murió poco después.
“Mi hijo estaba bien feliz y a cinco metros de donde estábamos sentados lo masacraron. Le metieron más de seis balazos. Eso no es justo, no se lo merecía”, relató su madre.
La familia también señaló que Rudy había sufrido una agresión aproximadamente un año antes, cuando fue golpeado con un objeto contundente mientras se dirigía a trabajar. Según sus declaraciones, presentó una denuncia y uno de los presuntos agresores habría perdido su teléfono durante el incidente, pero el procedimiento permaneció sin avances durante meses.
Su hermano, José Daniel Garibay Vizcarra, aclaró que el homicidio fue un ataque directo y rechazó versiones difundidas en redes sociales que señalaban a un familiar como responsable. Aseguró que Rudy no había manifestado recibir amenazas y que era un hombre dedicado a trabajar y a sus hijos.
La madre insistió en que su familia no busca venganza, sino respuestas y que las autoridades esclarezcan el crimen. También pidió que su hijo no sea reducido a una cifra más en las estadísticas de homicidios.
“Yo quiero que mi hijo sea un número de resta, no un número de suma. Que encuentren a las personas, que no sea una estadística más”, suplicó.
Entre lágrimas, Guadalupe dijo sentirse orgullosa de su hijo y pidió a las autoridades estatales que escuchen el dolor de su familia y encuentren a quien llegó armado a la celebración para quitarle la vida.
La protesta concluyó entre consignas de “¡Justicia para Rudy!”, mientras sus familiares reiteraban que continuarán exigiendo avances en la investigación.

Fotos: Juan Hernández / Border Zoom
Videos: Julieta M. Nevarez / Border Zoom



















