De la Escasez al Desabasto

En el monitoreo de precios de mayo a junio, 20 de los 24 productos de la Canasta Básica (PACIC) se encarecieron.

CIUDAD DE MÉXICO, JUNIO 13, 2022.-  La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) realizó su estudio de mercado mensual respecto a la variación de precios ocurrida en los productos de la Canasta Básica entre los que se encuentran los 24 productos de PACIC, encontrando la siguiente información: se mantiene la tendencia a la alza de los alimentos esenciales en México, 20 productos de los 24 del PACIC elevaron su precio y solo 4 lo mantuvieron: melón, sardina, tortilla y cebolla.

 

El monitoreo se realizó en 15 zonas metropolitanas del país del 15 de mayo al 12 de junio, con lo que se confirma: la inflación alimentaria que ha venido azotando la economía de los hogares en los últimos tiempos, al cierre del mes de mayo, está en un índice nacional de precios por encima del 7.72% y una inflación alimentaria en más de un 11.32%, los mexicanos han resistido y resentido un mes más de un consumo limitado y de mala calidad.

Sumado a las alzas, el papel higiénico, aceites comestibles, agua embotellada, refrescos, cervezas, granos, entre otros, son los productos que ya sufren una suerte de desabasto. Por lo anterior, estamos ante un síntoma de la recesión tan profunda que nos está tocando vivir parte de una factura económica de la pandemia del Covid-19; hay que agregar los estragos del cambio climático, espadas de Damocles de la economía mundial que están provocando fallas estructurales en las cadenas productivas y de suministro.

“Por otro lado, las más de las voces nos hablan de que la inflación se verá atemperada hasta fines del 2023 o inicios del 2024, estos pronósticos se ven enmarcados por la reducción que los distintos organismos financieros han hecho al desarrollo económico del país, al ubicarlo en 1.7 del PIB en 2022. Es importante subrayar que este pronóstico se hace en el mes de junio, justo a mitad de año, por lo que, si bien nos va, tendremos un 0% de crecimiento este año”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

En esta etapa se están registrando los mayores índices en las últimas dos décadas, mucho se ha especulado sobre cuánto durará esta escalada inflacionaria; los optimistas hablan de que la inflación podría contenerse para el mes de septiembre, optimismo que raya con la realidad de mercado, ya que la temporada otoñal es el preámbulo de la temporada navideña, curva roja de la economía, por lo que dicho pronóstico resulta difícil de creer.

Muchas industrias cada día se ven más complicadas para encontrar en el mercado los insumos que requieren para su producción, es el caso de la escasez y encarecimiento del: cartón, vidrio, aluminio, entre otras materias primas; los principales puertos siguen congestionados sin encontrar la forma expedita de transportar las mercancías y materias primas, por lo que miles de contenedores aguardan el poder llegar a su destino.

“Tanto el canal moderno como el tradicional empiezan a carecer de mercancías que regularmente formaban parte de sus anaqueles al sufrir de un abasto irregular y tardío, llevando a su clientela a no poder encontrar lo que buscan comprar en repetidas ocasiones. Cada vez tenemos un mercado con menos productos y hay una línea muy delgada que divide la escasez del desabasto”, agregó Rivera.

En paralelo, los efectos del cambio climático por el calentamiento global provoca que muchas partes del mundo sufran olas de calor y sequía prolongada, así como se prevén venir inviernos crudos en Europa, Asia, y América, circunstancia que complicará aún más el abasto de alimentos por la falta de gas y energía eléctrica en el mundo. Un flagelo más que gota a gota estresa la economía es la Guerra en Eurasia que complica la producción de granos, el abasto de gas a Europa y la falta de fertilizantes.

En este entorno sombrío nos toca sobrevivir, por lo que además de preocuparnos por la inflación, impuesto que más golpea a la población más pobre del país, ahora debemos lanzar una advertencia oportuna sobre el punto crítico en el que nos encontramos en el mercado nacional, entre la Escasez y el Desabasto.

Paradójico resultaría que preocupados por encontrar la manera de anclar precios máximos a los alimentos en México por la retaguardia nos llegue el desabasto. No se pueden encontrar precios máximos a mercancías que NO se tienen. No hay alimento o mercancía más cara que la que NO se tiene. El desabasto es jaque mate a la economía de los consumidores mexicanos.

Debemos prepararnos para una crisis alimentaria en marcha que va más allá del tema de los precios, podemos vivir con espasmos prolongados de desabasto que nos exigirá una mayor capacidad de respuesta para atender la demanda de alimentos de la población.