32 años del Magnicidio que cambió México

Una herida abierta: el asesinato de Luis Donaldo Colosio y la búsqueda inconclusa de justicia

TIJUANA, MARZO 22, 2026.- El 23 de marzo de 2026 se cumplen 32 años del magnicidio que marcó un antes y un después en la historia política de México: el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ocurrido el 23 de marzo de 1994 en la colonia Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California

Este crimen no solo truncó las aspiraciones de un político que prometía cambios profundos en un México en crisis, sino que abrió una herida en la memoria colectiva del país, llena de dudas, teorías de conspiración y versiones que aún hoy generan debate intenso.

EL CONTEXTO: 

México en 1994México vivía un año turbulento. El levantamiento zapatista en Chiapas había estallado el 1 de enero, el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) entraba en vigor, y la economía mostraba signos de inestabilidad.

El PRI, EN EL PODER DESDE 1929, ENFRENTABA CRÍTICAS POR CORRUPCIÓN Y AUTORITARISMO

Luis Donaldo Colosio, originario de Magdalena de Kino, Sonora (nacido el 10 de febrero de 1950), era un economista y político carismático: había sido senador, secretario de Desarrollo Social y coordinador de la campaña de Carlos Salinas de Gortari en 1988.

Designado candidato presidencial en noviembre de 1993, su discurso del 6 de marzo en el Monumento a la Revolución —donde habló de un «México con hambre y sed de justicia», de romper con el viejo régimen y combatir la pobreza— generó tensiones internas en el PRI y con el poder económico.

EL DÍA DEL ATENTADO: 

El 23 de marzo de 1994, Colosio realizaba un mitin en Lomas Taurinas, una zona marginal de Tijuana.

EL ACTO, ORIGINALMENTE PROGRAMADO EN OTRO LUGAR, SE CAMBIÓ DE ÚLTIMO MOMENTO

Alrededor de las 17:12 horas (hora del Pacífico), tras concluir su discurso y caminar entre la multitud para saludar a la gente, Colosio fue atacado a quemarropa.

Un hombre se acercó, sacó un revólver Taurus calibre .38 y disparó a la cabeza del candidato (en la sien derecha). Colosio cayó al suelo. Casi de inmediato, recibió un segundo disparo en el abdomen.

LA MULTITUD ENTRÓ EN CAOS:

El agresor fue linchado y detenido en el lugar. Colosio fue trasladado de urgencia en una camioneta Blazer al Hospital General de Tijuana, donde ingresó inconsciente y con hemorragia masiva.

A las 18:55 horas sufrió un paro cardiorrespiratorio y fue declarado muerto oficialmente alrededor de las 20:00 horas.

El detenido fue identificado como Mario Aburto Martínez, un joven de 23 años, originario de Michoacán y residente en Tijuana.

Confesó el crimen y fue sentenciado en 1995 a 45 años de prisión (aunque ha habido amparos y reducciones en su pena a lo largo de los años).

LA VERSÍON OFICIAL vs. LAS DUDAS PERSISTENTES 

La Procuraduría General de la República (PGR, hoy FGR) concluyó que Aburto actuó solo, como un «asesino solitario» motivado por razones personales o ideológicas.

Sin embargo, desde el primer momento surgieron inconsistencias que alimentaron teorías de conspiración: Testimonios iniciales mencionaron dos armas y dos detenidos (uno de 23 y otro de 46 años), pero solo Aburto fue procesado.

DISCREPANCIAS EN CALIBRES DE BALAS (algunos médicos hablaron de .38 y .22)

Videos y peritajes que sugieren que el segundo disparo pudo ocurrir dentro de la camioneta o que hubo más involucrados.

Cambios en la apariencia de Aburto al presentarlo ante la prensa (rumores de suplantación).

Vinculaciones con el CISEN (ahora CNI), el narcotráfico o sectores del poder priista que veían a Colosio como una amenaza.

En años recientes, el caso ha revivido: en 2024-2025, la FGR retomó líneas de investigación sobre un segundo tirador, incluyendo la detención de Jorge Antonio Sánchez Ortega (exagente de inteligencia vinculado al CISEN y a figuras como Genaro García Luna).

Documentales como «Los Asesinos de Colosio» (estrenado en HBO Max en marzo 2026) presentan testimonios inéditos y cuestionan la tesis del solitario, manteniendo el debate vivo en el aniversario 32.

LEGADO Y REFLEXÍON ACTUAL

El asesinato de Colosio desató una espiral de violencia política y social en México. Ernesto Zedillo, su sustituto en la candidatura, ganó la presidencia en agosto de 1994 en medio de la crisis del «error de diciembre».

Muchos analistas lo ven como el inicio de la descomposición del viejo régimen priista y el auge de la impunidad y la violencia organizada.

Hoy, en 2026, mientras México enfrenta nuevos desafíos de seguridad y polarización, el magnicidio de Colosio sigue siendo un símbolo de justicia inconclusa.

Su hijo, Luis Donaldo Colosio Riojas (actual alcalde de Monterrey), ha pedido indulto para Aburto para «sanar» y avanzar, pero el gobierno insiste en que es un «asunto de Estado» que requiere verdad plena.

32 años después, la pregunta «¿Quién mató a Colosio?» no tiene una respuesta que convenza a todos.

Es un recordatorio de que la historia de México está marcada por heridas abiertas que aún duelen y exigen respuestas.Este lunes 23 de marzo nos recuerda que “La Búsqueda de la Verdad no caduca” por muchos años más que pasen, sabremos algún día toda la verdad.

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