Expertos advierten que reducir clases por el Mundial 2026 podría agravar rezagos educativos y afectar a familias trabajadoras

Dialoga MX advierte que el recorte al calendario escolar por el Mundial 2026 responde más a criterios logísticos y políticos que pedagógicos. El observatorio señala que reducir días de clase puede profundizar la pérdida de aprendizajes y ampliar las desigualdades entre estudiantes de mayores y menores ingresos

CIUDAD DE MÉXICO, MAYO 8, 2026.- El recorte al calendario escolar 2025-2026 anunciado por la Secretaría de Educación Pública genera preocupación por sus posibles efectos pedagógicos, sociales y familiares: reduce el tiempo efectivo de enseñanza, rompe la continuidad de la planeación escolar, puede profundizar la pérdida de aprendizajes y ampliar las desigualdades entre estudiantes de distintos niveles de ingreso, además de afectar la organización de madres, padres y cuidadores trabajadores, advirtió Erick Juárez Pineda, director de Dialoga MX, Observatorio de Políticas Educativas y de la organización Educación Futura.

Para el experto, la decisión parece responder más a factores de presión logística e internacional asociados al Mundial de Futbol 2026 que a una planeación pedagógica sustentada en las necesidades reales de aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.

Recordó que el ajuste anunciado implica que el ciclo lectivo concluiría el 5 de junio, y no el 15 de julio, como estaba previsto originalmente por la dependencia federal.

De acuerdo con el comunicado de la SEP, la medida recortaría hasta 28 días de clases, en un contexto en el que también la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha acusado que la decisión no tendría un carácter pedagógico, sino político, y que afectaría tanto el aprendizaje de los alumnos como la organización de padres de familia.

Dirigentes de la CNTE han señalado que el ajuste buscaría debilitar al movimiento magisterial en medio de su llamado a una huelga nacional por la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007 durante el Mundial de Futbol.

“Modificar el calendario escolar no es una decisión administrativa menor: altera la continuidad pedagógica, rompe la planeación prevista en los programas analíticos y sintéticos, y afecta directamente a las comunidades escolares”, señaló Erick Juárez.

La organización advirtió que reducir el tiempo efectivo de enseñanza sin una estrategia clara de compensación académica puede tener efectos negativos en los aprendizajes, especialmente en estudiantes que ya enfrentan rezagos. Además, explica, la evidencia internacional sobre summer learning loss o pérdida de aprendizaje durante periodos vacacionales prolongados muestra que los estudiantes pueden registrar retrocesos en habilidades académicas, particularmente en matemáticas y lectura.

En este sentido, Juárez subrayó que estos efectos no impactan por igual a todos los estudiantes. Explicó que diversos estudios han documentado que las pausas escolares prolongadas tienden a ampliar las brechas entre estudiantes de mayores y menores ingresos, debido a que las familias con más recursos suelen contar con acceso a cursos, libros, acompañamiento académico, actividades culturales y espacios seguros de aprendizaje durante las vacaciones.

En cambio, los estudiantes de hogares con menores ingresos enfrentan mayores barreras para sostener sus aprendizajes fuera de la escuela.

Insistió que organizaciones internacionales también ha advertido que los programas de verano de calidad pueden ayudar a contener la pérdida de aprendizaje y cerrar brechas de oportunidad; además, señala que 9 de cada 10 docentes dedican al menos tres semanas al inicio del ciclo escolar a volver a enseñar contenidos previamente abordados

“Reducir días de clase sin prever apoyos específicos para quienes más lo necesitan puede ampliar la distancia entre estudiantes.

Cuando las familias con más recursos tienen acceso a cursos, libros, actividades culturales o acompañamiento académico, y las familias de menores ingresos no cuentan con las mismas condiciones, el recorte del calendario termina golpeando con más fuerza a quienes dependen más de la escuela pública”, advirtió el analista.

También Juárez Pineda señaló que la decisión genera un problema adicional para madres, padres y cuidadores trabajadores, quienes organizaron sus tiempos laborales y familiares con base en un calendario escolar previamente establecido: un periodo vacacional más amplio implica costos de cuidado, supervisión y acompañamiento que muchas familias no estaban preparadas para asumir, agrega

Finalmente, hizo un llamado a la SEP a explicar con claridad los criterios pedagógicos que sustentan la medida, así como las estrategias de recuperación de aprendizajes, acompañamiento docente y apoyo a familias trabajadoras.

“Las decisiones sobre el calendario escolar deben responder al interés superior de niñas, niños y adolescentes, no a presiones logísticas externas. El Mundial no puede estar por encima del derecho a aprender”, concluyó.

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