
TIJUANA, AGOSTO 25, 2026.- Para el Dr. Alejandro Flores Velazco, médico psiquiatra adscrito al área de Paidopsiquiatría del Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C., la violencia siempre va a tener impacto en todas las personas y en los niños un poco más, ya que se pudiera ir por dos líneas: desde generar miedo, ansiedad e inseguridad, hasta replicar estas conductas agresivas en su alrededor.
Lo anterior, derivado del video que circula en redes, donde se aprecia a una madre dar un golpe a su hijo. El Dr. Flores Velazco enfatizó que en ocasiones se tiende a confundir la disciplina y la violencia como método de educación, pero como padres deben tener claro en qué consiste esta disciplina.
“Se tiene que ser firme con las enseñanzas que se les dan a los menores, pero esto no significa que esta firmeza sea sinónimo de violencia”.
Cuando se habla de disciplina se trata de tener límites claros en nuestros menores, hablar de las reglas tanto en casa como fuera de ella, hablar sobre los valores que se deben replicar en los diferentes grupos sociales, como la escuela y los amigos, y también de las consecuencias, tanto positivas como negativas, pero nunca a través de violencia física, verbal ni de ninguna índole.
“Por ejemplo, el limitar algunas cosas o actividades que a los menores les gustan, como ver la televisión, salir con los amigos, tiempo en los dispositivos electrónicos, etc.”
Si bien es cierto que, durante la niñez o la adolescencia, pudiera haber problemas conductuales, es bueno que se analice si el menor pudiera tener un problema como depresión, ansiedad o del neurodesarrollo, como déficit de atención. Además, es importante no olvidar que el familiar también suele tener un impacto en su salud mental con el “síndrome del cuidador agotado o quemado”, por lo que es importante buscar ayuda con un profesional, ya que la situación los está rebasando.
“La recomendación que siempre hacemos a los padres de familia es mejorar la comunicación con sus hijos, así como no minimizar sus necesidades o sentimientos, además de buscar ayuda con un profesional de la salud mental, ya sea un psicólogo o psiquiatra para que los guíe durante este proceso en familia”.



















