
TIJUANA, SEPTIEMBRE 22, 2026 .- La inteligencia artificial está cambiando la manera de trabajar en el sector inmobiliario y ofrece herramientas que permiten agilizar tareas y mejorar la atención, pero su avance también plantea la necesidad de conservar el trato humano en una actividad donde las decisiones están relacionadas con el patrimonio de las personas.
Así lo señaló la asesora inmobiliaria Lersa Mercadillo Gómez, quien consideró que la tecnología debe aprovecharse y formar parte de la evolución del sector, sin olvidar que detrás de una compraventa, renta o administración existen personas que esperan ser escuchadas y acompañadas durante el proceso.
“Mientras más avanzamos tecnológicamente, más importante se vuelve recordar algo muy sencillo: seguimos trabajando con personas, y el verdadero trabajo del profesional inmobiliario está en saber leer al cliente y entender cómo necesita ser atendido”, expresó.
Explicó que actualmente conviven distintas generaciones dentro del mercado, desde clientes que prefieren una llamada telefónica, reunirse personalmente y saber quién responderá ante un problema, hasta quienes buscan comunicarse por WhatsApp y resolver prácticamente todo desde su teléfono.
Mercadillo Gómez destacó que ninguna forma de atención es mejor que otra, por lo que el reto está en comprender las necesidades de cada persona y utilizar las nuevas herramientas sin perder la sensibilidad, experiencia y cercanía que forman parte del servicio inmobiliario.
Asimismo, la directora de LERSA Bienes Raíces indicó que administrar una propiedad tampoco consiste únicamente en cobrar una renta, ya que el verdadero acompañamiento se demuestra cuando aparece una fuga, una falla en las instalaciones, un incumplimiento contractual o cualquier situación que requiere capacidad de respuesta.
Subrayó que el futuro de la profesión no está en escoger entre tecnología o trato humano, sino en saber utilizar ambos, adoptando la inteligencia artificial y modernizando la forma de trabajar sin dejar de lado el conocimiento, la experiencia, la ética, el seguimiento y la presencia.
Finalmente, la expresidenta de AMPI Sección Tijuana afirmó que cuando una persona confía una propiedad para venderla, rentarla o administrarla no está entregando solamente un inmueble, sino parte de su patrimonio, una responsabilidad que requiere tecnología, pero también criterio, experiencia y compromiso humano.



















