Recomiendan a empresas a revisar origen de insumos ante cambios comerciales en Norteamérica  

La revisión del T-MEC podría llevar a las empresas a evaluar su dependencia de componentes provenientes de fuera de Norteamérica.

TIJUANA, OCTUBRE 10,2026.- La intención del Gobierno de México de incrementar las compras de productos estadounidenses y reducir determinadas importaciones provenientes de otros países plantea nuevos retos para la industria nacional, particularmente para empresas que utilizan una proporción importante de insumos procedentes de fuera de Norteamérica.

La Mtra. Daniella Martínez, CEO de TLC Asociados y directora general de Trade & Law College, explicó que este escenario debe analizarse con cautela, principalmente entre empresas IMMEX y fabricantes que dependen de componentes provenientes de Asia, ya que actualmente no existe una obligación para cambiar de proveedores.

“Hoy no existe una obligación para que las empresas mexicanas cambien de proveedores ni una lista de productos que deban comenzar a comprarse en Estados Unidos. Lo que sí existe es una señal muy clara para empezar a medir cuánto depende nuestra manufactura de insumos extrarregionales”, señaló.

Expuso que las empresas deben evitar confundir el contenido estadounidense con el contenido regional establecido en el T-MEC, debido a que las reglas de origen determinan para cada producto las transformaciones, cambios de clasificación arancelaria o porcentajes de valor de contenido regional necesarios para recibir trato preferencial.

En ese sentido, indicó que comprar un insumo estadounidense no convierte automáticamente al producto final en originario, así como utilizar un componente asiático tampoco significa necesariamente perder los beneficios del tratado, por lo que las decisiones de abastecimiento deben considerar origen, transformación, costos y competitividad.

La CEO de TLC Asociados agregó que el tema puede adquirir especial relevancia para empresas IMMEX, automotrices y de autopartes, fabricantes de electrónicos y equipo eléctrico, maquinaria, acero, aluminio y químicos, entre otras industrias que utilizan insumos importados de fuera de Norteamérica.

“El déficit comercial es una variable económica entre países, no una infracción aduanera de las empresas. Sería prematuro cancelar proveedores o modificar operaciones únicamente por estas declaraciones. Lo responsable hoy es conocer la exposición, qué compramos fuera de Norteamérica, qué podemos sustituir y cuánto costaría”, expresó.

Finalmente, Daniella Martínez destacó que el reto rumbo a la revisión del T-MEC será fortalecer la producción norteamericana sin afectar la competitividad de México, mediante el desarrollo de inversión, proveeduría y capacidades productivas que permitan incrementar la participación del país en las cadenas de valor.

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