Se fue el hombre con el corazón más grande del mundo Miguel Gavaldón

Murió a los 72 años de edad en los brazos de su amada hija Abris.

TIJUANA, MARZO 6, 2024.-¡A mi no me anden poniendo florecitas porque voy a parecer… mariposita y me vaya a gustar! ja, ja, ja, ja, ja, ja…

Te conocimos tan bien, Miguel que eso has de estar diciendo ahorita, aunque al final de la frase que decías con cara de enojado, soltaras tu contagiosa sonrisa y mirada de simpatía para todos tus amigos.

Eras puro corazón gordito, estimado hermano, Miguel Gavaldon puro cariño acumulado… aunque te sabías encabritar y lanzar amenazas a los cuatro vientos, claro! Pero hoy, especialmente hoy te recordamos entre comidas exquisitas, amigos de muchas decenas de años y desde luego la preocupación que nos dejas a todos pues ¿Quién va a preparar la carne asada?

Se escuchaba la música de tango, nuestro amigo «El Ché» cantaba cuesta arriba, todos atentos y felices de departir en una fiesta como la que organizaba el grupo «Viernes de la Amistad» done llegaban los amigos de antaño, hombres exitosos con la vida resulta para degustar exquisitos platillos, bebidas espirituosas con absoluta moderación pues cada reunión se terminaba par muchos a las 19:00 horas.

Y el rey de las mesas eras tú mi Mike. Con tus bromas, con tus quejas que nos daban mucha risa y que disfrutaste al máximo. Bueno, hasta que llegaban por ti para sentenciarte que ya era tarde y tenías que ir a casa. Excepto cuando las reuniones las hacías en tu propia casa.

«Yo, les digo… Voy a hacer ricos a los pobres y pobres a los ricos», fue tu frase de campaña cuando exploraste algún cargo político y cómo te llovieron las quejas de tu amigos pues tú eras uno de esos hombres con recursos. Cómo te hacía reír esa situación.
Gordo, cómo amabas a tu papá, el único hombre al que le guardabas un profundo respeto. Y a tu mamá que por cierto falleció el año pasado cuando contaba con la bendecida edad de 94 años.

Hoy te fuiste a reunir con tus seres a lo que tanto quisiste, aunque dejas temporalmente a toda la «clica» de tus entrañables amigos y obviamente a tu esposa y tu adorada hija Abris y tu máximo orgullo tu primogénito.

Te vamos a extrañar, aunque no mucho, porque como dijiste una vez, el grupo se está haciendo cada vez más pequeño pues muchos se han adelantado.

Pero tan mandón como eres, no te quisiste quedar atrás y allá estás con los que se adelantaron cantando y riendo como lo hicimos tantas tardes en las que me adoptaron tus amigos, por ti, aún siendo yo de otras generaciones.

Bueno, ya! como decías ya! te vamos a querir siempre mi Gordo adorado, mi Mike querido, mi hermano!

No vengas a jalar los pies del grupo eh! porque conociéndote lo carrilludo, que eras: capaz de que nada más por molestar vienes y nos haces una de tus bromitas para volver a carcajearte de y con nosotros.

Deseo que en el cielo te puedan preparar un borreguito a la vuelta y vuelta, pero con más costillas, porque aquí se terminaban muy rápido y que siga mientras aquí, la tradición de los mejores cortes, como decías con orgullo en Angus Beef, de la Mesa. Pero por supuesto hermano!

Descansa en Paz Don Miguel Gavaldón.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu comentario
Por favor escribe tu nombre