
TIJUANA, JUNIO 12, 2026 .- Con el fin de que las empresas regularicen su situación fiscal sin ameritar sanciones, las autoridades estatales han implementado esquemas como el programa “Amigos del SATBC”, en un contexto de alta presión tributaria y creciente informalidad.
De ahí que el C.P. Jesús García Castro, director del Servicio de Administración Tributaria de Baja California (SATBC), habló sobre dicho programa durante el desayuno técnico de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP) Tijuana, donde participó como invitado.
El funcionario explicó que el programa se encuentra en una etapa inicial de implementación y ya registra los primeros casos de empresas que han logrado regularizar créditos fiscales de distintos montos y actividades económicas.
“Queremos recaudar por la buena, prefiriendo regularizar más allá que multar, ya que lo que buscamos es que el sector productivo vea al SATBC como un aliado y no como un enemigo”, expresó.
García Castro señaló que durante este primer año se trabaja en acercar el programa al sector productivo de Baja California, con la expectativa de evaluar resultados preliminares hacia finales de 2026, una vez que exista mayor confianza y participación por parte de las empresas.
Asimismo, destacó que el esquema busca facilitar el cumplimiento de obligaciones fiscales mediante asesoría y convenios de regularización, lo que podría traducirse en una recaudación más accesible y menos confrontativa con los contribuyentes.
Por su parte, el C.P.C. Martín Humberto Guisado Valdez, presidente de la AMCP Tijuana, reconoció la intención positiva del programa, aunque puntualizó que éste no representa una disminución de impuestos, sino un mecanismo para facilitar el cumplimiento.
“Hay buena intención con ‘Amigos del SATBC’, pero el impuesto sobre nómina en Baja California sigue siendo de los más altos del país, entonces, este tipo de programas ayudan a facilitar el cumplimiento, pero no resuelven el problema de fondo”, apuntó.
El dirigente agregó que factores como las altas cargas fiscales, los costos de seguridad social, impuestos y permisos de operación han contribuido al cierre de negocios y al crecimiento de la informalidad, especialmente entre pequeños empresarios que enfrentan mayores dificultades para sostenerse.
Finalmente, coincidió en que el reto será lograr que más empresas se acerquen al programa y aprovechen los mecanismos de regularización, al tiempo que se generan condiciones más favorables para la permanencia y formalización de los negocios en Baja California.



















