
TIJUANA, JULIO 10, 2026.- A casi dos años de que Anselmo Álvarez Sarabia y el perro pitbull “Chato” murieran electrocutados por un cable de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que permanecía tendido sobre la vía pública en el Ejido Chilpancingo, su familia continúa exigiendo justicia y acusa que la paraestatal no ha asumido responsabilidad por la tragedia ocurrida en diciembre de 2024.
Jesús Efrén Álvarez Sarabia, hermano de la víctima y propietario de “Chato”, aseguró que desde el accidente han buscado que la CFE responda por lo sucedido; sin embargo, afirmó que fue hasta la semana pasada cuando sostuvieron el primer acercamiento con representantes de la dependencia.
Recordó que el día de los hechos su hermano salió a pasear al perro, el cual iba sujeto con una cadena. Explicó que al entrar en contacto con un cable tendido sobre la calle, la cadena condujo la descarga eléctrica, provocando que tanto Anselmo Álvarez Sarabia como la mascota murieran en el lugar.
Afirmó que la tragedia pudo haberse evitado, ya que desde las 6:00 o 7:00 de la mañana varios vecinos reportaron a la CFE que había cables tirados sobre la vía pública. Señaló que él mismo realizó un reporte y conserva el número de folio; sin embargo, aseguró que ninguna cuadrilla acudió antes del accidente.
De acuerdo con su testimonio, el accidente ocurrió aproximadamente a las 11:00 de la mañana y fue hasta alrededor de la 1:00 de la tarde cuando personal de la CFE llegó para cortar los cables.
Jesús Efrén señaló que durante la reunión sostenida la semana pasada con representantes de la dependencia le preguntaron cuánto dinero pretendía recibir como indemnización.
“Yo les respondí que lo que marque la ley”, expresó, al señalar que no busca fijar una cantidad, sino que la dependencia cumpla con la responsabilidad que le corresponda. Asimismo, manifestó su preocupación de que el caso pueda prescribir sin que exista una resolución.
El familiar lamentó que la falta de atención a los reportes ciudadanos terminara cobrando la vida de su hermano y de su mascota, por lo que pidió que se determinen responsabilidades para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.
“Le pido a las autoridades que investiguen el caso como debe ser para que responsabilicen a las personas que tengan culpa”, concluyó.
Describió a Anselmo Álvarez Sarabia, de 42 años, como una persona “a todo dar” y “bien carrilluda”. Señaló que dejó tres hijos, dos de ellos menores de edad y uno mayor de edad, además de su madre.
Sobre “Chato”, comentó que tenía aproximadamente un año y medio con él y que era prácticamente un integrante más de la familia.
Finalmente, informó que la denuncia fue presentada ante la Fiscalía General del Estado (FGE); sin embargo, aseguró que hasta el momento no han registrado avances en la investigación.
Fotos: Chris Noyola / Border Zoom.




















