“Calafia, aliada de los turcos, la invención de California”

Por Ursula Mansur

TIJUANA, JUNIO 3, 2022.- La Caída de Constantinopla en 1453 dio pie a una ficción que originó la mítica California: Las Sergas de Esplandián. Se puede hablar de La invención de California, así como de La invención de América, llamada así por el historiador Edmundo O´ Gorman. Ya que el “descubrimiento de California” conlleva una visión imperialista. En la época de La Conquista de México, durante la exploración de la Mar del sur como se le llamaba al Océano Pacífico, se creía que, California era una isla llena de oro, rodeada de perlas y estaba situada al fin del mundo entre los mares ocultos; habitada por amazonas que poseían unas bestias salvajes, llamadas grifos con cara de mujer, cuerpo de león y alas de águila que se devoraban a los hombres, y eran gobernadas por la reina Calafia ¿De dónde surgió la idea de que California era una isla, gobernada por Calafia?

 

Calafia y California surgieron en España, en una novela de caballerías de finales del siglo XV: Las Sergas de Esplandián, siendo una ficción de Garci Rodríguez de Montalvo, regidor de Medina y editor de varios libros durante el reinado de los reyes católicos. El autor probablemente creó a Calafia como algo semejante a Calife, o sea el enemigo musulmán, turco. En la novela, el caballero Esplandián enfrenta una batalla contra los turcos en Constantinopla; los enemigos tienen una poderosa aliada, Calafia, la reina de California, y sus guerreras amazonas que poseen unas bestias salvajes con alas de águila y cuerpo de león que se devoraban a los hombres y en su isla se daba el oro como piedras del campo.  Esplandián, hijo del afamado caballero medieval, Amadís de Gaula, gana la batalla y se convierte en el emperador de Constantinopla.

Las Sergas de Esplandián coincidía perfectamente con los ideales de la época y los objetivos de la corona española, quien justo en esos momentos, estaba expulsando a los moros, venciéndolos en la batalla de Granada en enero de 1492, año en que también logra descubrir el Nuevo Mundo. Además, que la novela aborda la batalla en Constantinopla, la cual, en la verdad histórica, había caído pocos años antes: el 29 de mayo de 1453 en manos de los turcos, y había conmovido al mundo Occidental.  Comenzando el mes de junio de ese mismo año, los otomanos tomaban posesión de la “reina de las ciudades”, liderados por el sultán Mehmed II quien había logrado derribar las murallas de esa gran ciudad, capital del imperio bizantino (actual Estambul), donde se había resguardado el legado cultural grecolatino, construida por el emperador Constantino al adoptar el cristianismo (de ahí su nombre), hecho que marcó el inicio de la Edad Media, finalizando este periodo precisamente con La Caída de Constantinopla, “la encrucijada del mundo”. En la novela Las Sergas de Esplandián, este hecho se representa con la invasión del sultán de Liquia y los otomanos en Constantinopla, la cual defiende el caballero Esplandián, venciendo al sultán y su aliada, la reina Calafia; de ahí que la novela se escribió cincuenta años después del hecho histórico, por encargo del rey Fernando de Aragón ya que reflejaba sus ideales de que se unieran todos los países cristianos para expulsar a los turcos de Constantinopla.

California apareció en esa novela medieval y antes en el siglo XI ya se mencionaba en el cantar de gesta francés La Chanson de Roland, la palabra Califerne, no como una ficción sino como un lugar de Medio Oriente. Hernán Cortés, motivó a sus expedicionarios  para que encontraran la isla llena de oro California. Cuando el Conquistador pisó la tierra que creía era la mítica isla, fue en la tercera expedición el 3 de mayo de 1535, la bautizó como La Santa Cruz, por ser la efeméride en el calendario cristiano. Lo que hoy es La Paz, Baja California Sur. Pero, en la imaginación popular siempre existió la fantasía de encontrar la isla llena de oro llamada California, por eso se le nombró así a esta tierra y continuaron las exploraciones hacia el norte. (Donde hoy es Calafia, en Rosarito, BC, fue la frontera entre la Baja y la Alta California en la época misional).

En la novela había diversas coincidencias con la realidad: esta tierra estaba rodeada de perlas.  Otra semejanza fue el arco de piedra de Cabo San Lucas, que mostraba la similitud de la descripción de la isla California con riscos y peñascos que las amazonas tenían que cabalgar en fieras; y encontraron muy semejante la geografía del Golfo de California, o Mar de Cortés llamado también Mar Bermeja, con el Mar Rojo (donde en la Antigüedad, vivían las amazonas), ya que el mar se teñía de rojo por las aguas de coloración rojiza provenientes del Río Colorado.

La fama de la novela Amadís de Gaula, continuó, pero no así Las Sergas de Esplandián. La razón de su prohibición por la Santa Inquisición se debió muy probablemente, a que el personaje de Esplandián es de la Gran Bretaña; así que teniendo una ruptura con Inglaterra debido al contexto (el divorcio del rey Enrique VIII con la reina española Catalina, el cisma con la Iglesia Católica, la guerra de la armada invencible, y la invasión de los piratas) no era conveniente que este caballero inglés representara los ideales de la cristiandad; además de que no era conveniente  que el mundo se enterara  de que California era tan sólo la fantasía de una novela.

Se leía en Las Sergas “Sabed que a la diestra mano de las indias, hubo una isla llamada California, muy llegada a la parte del paraíso terrenal, la cual fue poblada de mujeres negras, sin que algún varón entre ellas hubiese, que como las amazonas, era su estilo de vivir…La ínsula en sí, la más fuerte de riscos y bravas peñas que en el mundo se hallaba. Sus armas eran todas de oro y también las guarniciones de las bestias fieras…que en toda la isla no había otro metal alguno…En esta isla llamada California había muchos grifos, por la grande aspereza de la tierra …Cualquier varón que en la isla entrase, luego por ellas era muerto y comido y aunque hartos hubiese, no dejaban por ello de tomarlos y alzarlos arriba, volando por el aire y dejábanlos caer , que luego eran muertos…reinaba  en aquella isla California, una reina muy grande de cuerpo, muy hermosa…valiente en esfuerzo y ardid de su bravo corazón”.

A pesar de que la Santa Inquisición prohibió las novelas de caballería y posiblemente quemó Las Sergas de Esplandián (como se refleja en el El Quijote, cuando queman los libros de caballería que lo volvieron loco, el primero en arrojarse al fuego es Las Sergas de Esplandián), aun así, una edición se salvó y estuvo oculta, hasta que en el siglo XIX un investigador norteamericano Edward Everett Hale descubrió la novela en la biblioteca de autores españoles y publicó su ensayo “Queen of California”. El personaje de Esplandián quedó enterrado en la Historia, pero Calafia es una imagen icónica en las Californias. Esta fantasía nació inventada en un libro y luego se convirtió en un hecho real, de ahí se deriva la magia de este lugar rico en leyendas.

Ursula Tania Mansur es Lic. en Lengua y Literatura Hispanoamericana, autora del libro

La reina Calafia y el origen de la palabra California (Amazon 2da edición)

Y del podcast para clases en línea https://www.youtube.com/watch?v=xRebFYbXwME&t=17s

Y del cortometraje para niños La reina Calafia y la misteriosa isla California. Recientemente fue invitada al Festival de La Fundación de La Paz a impartir conferencias.

Fotos: Portadas del libro La reina Calafia y el origen de la palabra California, por Francisco Victoria Visual. Ursula Tania en conferencia en La Sociedad de Historia de Tijuana por Manuel Cruces.