El embarazo ignorado de una mujer indigente de Tijuana

Visibilizar lo que para muchas personas es invisible y "de mal gusto".

TIJUANA, MAYO 16, 2022/Ana Luz Sánchez/DTJ.- Con la mirada ida, un cigarro en la mano y el vientre abultado, camina diariamente por las calles de la Colonia Altamira. Es una mujer indigente, aparentemente enferma de sus facultades mentales que tal vez sin saberlo, muy pronto será madre.

El futuro del bebé es tan incierto como inquietante: ¿A quién le importa dónde y con quién quedará este infante?

Los vecinos saben que este será su tercer embarazo.

«Madre ingente que no sabrá donde quedará su criatura«. Esto es lo que mencionan los vecinos que la conocen y que han visto en este polígono que forman las colonias: Independencia, Azcona y Altamira.

Camina diariamente sin ser vista por las autoridades, pide comida en la Casa de los Pobres, de la Altamira. Ahí, entre decenas de personas en su misma condición es apoyada con ropa y alimento. Así, puede sobrevivir.

Pero más allá de eso, no hay nadie que la rescate para sacarla de las calles y rehabilitarla. Las instituciones son rebasadas por esta realidad y por ello la mujer indigente es por lo regular presa del abuso una y otra vez por parte de mal vivientes que se aprovechan de su condición a grado extremo que le han dejado un ser vivo en sus entrañas, sin que este sepa que es el producto de múltiples ultrajes.

De acuerdo con la información recabada, esta mujer, sin nombre, es aparentemente adicta al consumo de drogas. Lo grita su mirada ida, lo muestran sus movimientos erráticos. Y, por ello la preocupación de la gente que la ha visto.

«No tiene noción de las cosas, ni mucho menos de lo que ha pasado con sus hijos anteriores», ni de aquel que lleva en su vientre que le calculan tiene ya seis meses de gestación.

Para las autoridades, esta mujer se aloja, por lo regular, en el desarenador de la colonia Independencia, donde pernocta junto con otros indigentes de la zona. Ahí ha sido vista esperando el amanecer para continuar su recorrido en las calles de las colonias mencionadas.

Hacemos un llamado para que este reporte periodístico a manera de denuncia ciudadana sea atendido, no sólo por humanidad sino por el derecho a la vida que tiene un nuevo ser. De esta manera sea resguardada para su protección y la de su bebé.

La violencia indigente es tan cruda que nadie la escucha y pocos son los que la deciden atender pues un indigente no genera votos para los políticos y para cierto sector de la población solo genera marginación y desprecio incluyendo precisamente este «embarazo ignorado de una mujer indigente de Tijuana»